Escolares de Chan Chan reviven la tradición Chimú y aprenden a valorar su patrimonio a través del barro

Más de 50 estudiantes de primaria participaron en un taller práctico de modelado en barro, inspirado en las formas y relieves de la cultura Chimú, como parte de una jornada de sensibilización sobre el patrimonio arqueológico.

Más de 50 escolares de primaria de la Institución Educativa Milenario Chan Chan participaron en una jornada educativa que los acercó a la historia y tradición de la cultura Chimú mediante una actividad tan sencilla como significativa: modelar barro con sus propias manos.

Durante el taller, los estudiantes elaboraron pequeñas piezas artesanales inspiradas en las formas, relieves y expresiones artísticas de la cultura Chimú. El objetivo fue que los menores no solo conocieran parte de su patrimonio cultural, sino que pudieran experimentar directamente con uno de los materiales más representativos de Chan Chan.

La experiencia permitió a los niños acercarse de manera práctica a técnicas vinculadas con sus antepasados y comprender la importancia de conservar el legado arqueológico que forma parte de su entorno.

Aprender patrimonio jugando y creando

La actividad fue desarrollada como parte de un programa de sensibilización patrimonial, orientado a fortalecer desde las aulas el conocimiento y valoración de Chan Chan y de la cultura Chimú.

A través de este tipo de experiencias, se busca que los escolares reconozcan el valor histórico del complejo arqueológico y desarrollen una mayor identificación con las raíces culturales de la región.

El contacto directo con el barro convirtió la jornada en una experiencia de aprendizaje distinta, en la que los estudiantes pudieron explorar su creatividad mientras conocían elementos de la tradición Chimú.

Nuevas generaciones como guardianas de Chan Chan

El acercamiento de los niños al patrimonio busca también promover valores de identidad cultural, respeto y corresponsabilidad en la protección de los bienes arqueológicos.

Chan Chan, considerado uno de los principales testimonios de la civilización Chimú, forma parte del patrimonio cultural que las nuevas generaciones están llamadas a conocer y preservar.

La actividad demuestra que la enseñanza de la historia puede ir más allá de los libros y las aulas. En este caso, el barro se convirtió en una herramienta para conectar a los escolares con el pasado y despertar en ellos un mayor interés por la cultura que se desarrolló en este territorio.