Explosivos en Trujillo: dos atentados contra licorerías dejan dos heridos y alarma social

Ataques casi simultáneos con artefactos explosivos dirigidos a dos sedes de la licorería Tabaco y Ron en el distrito de Víctor Larco Hernández provocaron heridas y daños materiales, mientras la Policía Nacional inició las investigaciones por estos hechos de violencia urbana en Trujillo.

Este miércoles por la tarde, la ciudad de Trujillo, en la región La Libertad, fue escenario de dos atentados con explosivos casi al mismo tiempo contra locales de la conocida cadena de licorerías Tabaco y Ron, ubicados en las avenidas Fátima y Larco, respectivamente, lo que dejó dos personas heridas y provocó daños materiales considerables.

Los hechos ocurrieron a plena luz del día en el distrito de Víctor Larco Herrera, generando pánico entre los vecinos y comerciantes de ambas zonas de alto tránsito. Un primer artefacto fue dejado en la puerta del local de la avenida Fátima por un sujeto que se habría hecho pasar por cliente antes de abandonar el lugar, según muestran imágenes de videovigilancia. Segundos después, la carga detonó, causando lesiones a una persona que trabajaba en el establecimiento y daños en la fachada.

Casi de manera simultánea, un segundo explosivo detonado en la otra sede de la misma franquicia, en la intersección de la avenida Larco con Huamán, también produjo destrozos materiales y contribuyó a la alarma entre quienes transitaban por el lugar.

Equipos de emergencia y personal de la Policía Nacional del Perú (PNP) se trasladaron de inmediato a ambos puntos, donde se acordonó la zona para permitir las diligencias correspondientes, y se trasladó a los heridos a un establecimiento de salud para su atención médica.

Las autoridades han iniciado las investigaciones para determinar la identidad de los responsables, así como las motivaciones detrás de estos hechos, que se producen en un contexto de preocupación por la inseguridad y actos vinculados a la violencia urbana en la ciudad.

Este tipo de ataques, dirigidos contra establecimientos comerciales, ha encendido las alarmas en la población y obliga a reforzar los esfuerzos de inteligencia y seguridad para prevenir hechos similares en el futuro.