Monitores ambientales fortalecen vigilancia del agua para agricultura sostenible en La Libertad

Durante encuentro birregional, especialistas y agricultores destacaron el rol del monitoreo comunitario en la protección del recurso hídrico y la agroecología.

En la región, un grupo de monitores ambientales comunitarios viene reforzando su compromiso con la protección del recurso hídrico, clave para la siembra y cosecha de productos esenciales como quinua, maíz, trigo y papa. Su labor se centra en garantizar el uso responsable del agua en los cultivos, a través del monitoreo de su calidad y cantidad en las zonas agrícolas de la región.

La más reciente jornada de capacitación se desarrolló tras el Primer Foro Regional Foro-Encuentro Birregional La Libertad-Ancash, con la realización del segundo taller práctico sobre agroecología y control del agua para fines agrícolas. El evento se llevó a cabo en las instalaciones de la parroquia Cristo Redentor de la urbanización La Noria, en Trujillo, con la participación de representantes de las provincias de Santiago de Chuco, Otuzco y Sánchez Carrión, así como de estudiantes del Instituto Tecnológico de Otuzco.

El monitor Ronald Gabriel Aguilar, de la Asociación de Marianistas de Acción Social (AMAS) Marianistas, resaltó el compromiso de los participantes con la protección ambiental y el enfoque agroecológico desde la visión de la encíclica Laudato Sí, del Papa Francisco, que llama a cuidar la “Casa Común”.

Desde la provincia de Sánchez Carrión, el director de la Agencia Agraria, Néstor Canchachi Vásquez, advirtió sobre los riesgos del uso indiscriminado de agroquímicos, señalando que estos podrían estar asociados a enfermedades como el autismo, artritis y malformaciones. En ese sentido, enfatizó la necesidad de promover prácticas agrícolas más seguras, basadas en insumos orgánicos y en la articulación con instituciones como el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa).

Durante el encuentro, se destacaron diversos productos provenientes del ande liberteño, como quinua, papa, cebada, chocho, maíz amarillo duro, entre otros, reafirmando la importancia de una agricultura limpia y respetuosa del medio ambiente.

El monitoreo ambiental comunitario de fuentes hídricas —impulsado por organizaciones civiles como AMAS Marianistas— es una herramienta clave para preservar los ecosistemas y asegurar el acceso al agua para la agricultura, el consumo humano y la biodiversidad. Esta experiencia se posiciona como un modelo replicable para otras regiones del país.