Contraloría advierte riesgo sanitario por colapso de la Morgue y falta de camas en Hospital Belén

La Contraloría detectó serias deficiencias en servicios esenciales de salud durante un megaoperativo en La Libertad, incluyendo la falta de camas en el Hospital Belén y la saturación crítica de cadáveres en la Morgue de Trujillo. Más de 70 auditores supervisan obras públicas y entidades para prevenir irregularidades y exigir correcciones en un plazo máximo de 45 días.

La Contraloría General de la República inició este miércoles un megaoperativo regional de control con la participación de más de 70 auditores, quienes se desplazaron por distintas provincias y entidades del Estado para verificar el avance de obras públicas y la calidad de los servicios que se brindan a la ciudadanía.

Este despliegue responde a una estrategia renovada de la Entidad Fiscalizadora Superior, que busca intervenir de manera preventiva en sectores clave como salud, educación, vivienda, seguridad y gestión municipal, con el fin de identificar riesgos, presuntas irregularidades y deficiencias que puedan afectar el uso de recursos públicos.

El vocero de la Contraloría, Luis Castillo, explicó que toda la información recopilada será consolidada en informes de control de carácter preventivo, los cuales se remitirán a las autoridades responsables para que adopten medidas correctivas.
“Las entidades tendrán un plazo de hasta 45 días para demostrar su compromiso con la ciudadanía mediante acciones concretas. Nuestros Órganos de Control Institucional harán seguimiento permanente para garantizar que los objetivos se cumplan”, indicó.

Castillo también resaltó que el nuevo enfoque de control preventivo permite alertar sobre riesgos antes de que se consoliden irregularidades o perjuicios económicos. “Estamos supervisando cómo se prestan los servicios públicos y cómo se invierte el dinero del Estado, de manera que podamos contribuir al desarrollo del país”, precisó.

Visita a hospitales: déficit crítico de camas

Uno de los puntos más preocupantes detectados durante el operativo fue el déficit de aproximadamente 30 camas en el área de Emergencias del Hospital Belén de Trujillo, lo que genera una evidente sobrecarga del servicio.
La falta de capacidad obliga a que varios pacientes permanezcan más de 12 horas en camillas esperando ser atendidos o a que se libere un espacio adecuado dentro del establecimiento, actualmente saturado.

Además, los auditores constataron que la casa de fuerza del hospital aún no ha sido culminada, pese a que su ejecución debió finalizar en mayo de este año. Esta infraestructura es clave para garantizar una fuente estable de energía eléctrica y servicios de apoyo indispensables para el normal funcionamiento del nosocomio.

Morgue de Trujillo: cámaras saturadas y riesgos sanitarios

Otro de los hallazgos más delicados se registró en la Morgue de Trujillo, donde las seis cámaras de refrigeración están totalmente ocupadas y exceden su capacidad, albergando más de un cuerpo por compartimiento.

A ello se suma que las aguas residuales provenientes de las necropsias no reciben ningún tratamiento, lo que genera que los líquidos sean vertidos directamente al sistema de alcantarillado, representando un grave riesgo sanitario para la ciudad.

Los auditores también identificaron otras deficiencias importantes, como:

  • El laboratorio de biología molecular con PCR en tiempo real (ADN) no está plenamente implementado.
  • El área de patología presenta hacinamiento de muestras, lo que dificulta el trabajo del personal.
  • El sistema contra incendios está fuera de funcionamiento.
  • El archivo institucional se encuentra sobrecargado.
  • Los ascensores están inoperativos, afectando el traslado y manejo de cuerpos.

Estos hallazgos serán incluidos en los informes preventivos que la Contraloría enviará a las entidades responsables para que ejecuten acciones inmediatas que permitan garantizar condiciones mínimas de seguridad, salubridad y servicio.