El Ministerio de Justicia ejecutó una requisa masiva en el penal de Huancayo, donde se decomisaron más de 25 televisores y otros objetos prohibidos, reforzando el principio de autoridad y el control del Estado dentro de los establecimientos penitenciarios.

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MinjusDH) encabezó una requisa masiva en el penal de varones de Huancayo, en coordinación con la Policía Nacional y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), recuperando más de 25 televisores junto a otros elementos prohibidos.
Elementos incautados y modo de operación
La intervención fue parte de una estrategia para reforzar el principio de autoridad en los penales del país, lo cual ha sido una señal clara del gobierno para terminar con el control ilegal de dispositivos dentro de los centros penitenciarios.

Además de los televisores, las autoridades recuperaron:
- Armas punzocortantes.
- Radios y equipos de sonido.
- Cuadernos con anotaciones telefónicas.
- Conexiones eléctricas informales, lo que sugiere un sistema clandestino para el uso de aparatos dentro del penal.

Línea de autoridad y cero tolerancia al crimen
El ministro de Justicia, junto con su homólogo del Interior, supervisó personalmente la operación, reforzando el mensaje de que los penales no pueden convertirse en centros de operaciones ilícitas.
Este operativo se inserta dentro de la Estrategia Nacional de Seguridad Penitenciaria, cuyo fin es recuperar el control institucional y desactivar redes delictivas que operan desde el interior de los establecimientos penitenciarios.

Contexto de crisis y corrupción
El decomiso no llega en un momento aislado: recientemente, investigaciones revelaron que varios agentes del INPE en Huancayo estarían implicados en el tráfico de drogas dentro del penal. Esto refuerza la necesidad de operativos contundentes y permanentes para restablecer el orden y la legalidad.
