Cientos de trabajadores municipales realizaron una jornada inmediata de limpieza en las principales calles de Trujillo, tras el paso de comparsas y carros alegóricos.

El Corso de Primavera culminó con música, color y alegría, pero también dejó tras de sí el reto de devolverle el orden y la limpieza a la ciudad. Apenas terminó el desfile, el Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (SEGAT) puso en marcha un operativo especial de limpieza pública en el centro histórico y vías principales recorridas por las comparsas y carros alegóricos.
Equipados con escobas, recogedores y vehículos recolectores, los trabajadores del SEGAT iniciaron la ardua tarea de despejar toneladas de residuos en avenidas y calles, enfrentando incluso las ráfagas de viento que complicaban la labor.
“Con amor por Trujillo, hemos trabajado de inmediato para que la ciudad vuelva a lucir limpia, porque el recuerdo del corso no solo debe ser de color y alegría, sino también de responsabilidad con nuestro entorno”, destacaron voceros de la entidad.

Llamado a la ciudadanía
Desde el SEGAT se recordó que este esfuerzo no debe recaer únicamente en los trabajadores municipales. “Necesitamos conciencia ciudadana. Cada vecino debe comprometerse a mantener las calles limpias en este tipo de eventos. Solo así lograremos que Trujillo celebre con orgullo y respeto por su espacio público”, agregaron.
La intervención concluyó en horas de la madrugada, permitiendo que las principales avenidas amanecieran libres de residuos y listas para el tránsito normal.