Sedalib alquila computadoras por más de S/ 4 millones en figura de “situación de desabastecimiento”

La empresa de saneamiento contrató directamente equipos e soporte técnico por S/ 4,425,977.34 a Compured SAC, generando cuestionamientos por el incremento en el monto respecto al contrato anterior.

Una contratación directa efectuada por Sedalib S.A. ha despertado críticas al declarar que estaba en “situación de desabastecimiento” para alquilar equipos informáticos y servicios de soporte técnico por S/ 4,425,977.34, con la empresa Compured SAC como adjudicataria.

En el contrato anterior, bajo la misma empresa, el monto fue de S/ 2,427,346.31, casi dos millones de soles menos.

Justificaciones y diferencias detectadas

El presidente del directorio de Sedalib, Frank Sánchez, señaló que el nuevo contrato incluye un paquete de modernización tecnológica: 310 computadoras nuevas y 75 impresoras láser, algo que —según él— explica el salto en el valor.

Sánchez también afirmó que el monto pactado estaría por debajo del valor de mercado, pues un estudio multianual estimaba costos de hasta S/ 17 millones en tres años para servicios similares.

No obstante, existe un antecedente: el contrato anterior involucraba equipos de más de seis años de antigüedad y fue objeto de una observación de la Contraloría respecto a su vigencia y justificación.

Asimismo, en 2024, fuentes locales indicaron que se alquilaron equipos por contratación directa a la empresa Redcom S.A.C. por un monto de S/ 826 106. La adjudicación de la buena pro fue el 3 de enero y el plazo del contrato fue de cinco meses; es decir, hasta el 7 de junio del mismo año.

Lo que está en debate

  • ¿Era válido alegar “desabastecimiento” para proceder con una contratación directa de este monto?
  • En comparación con el contrato previo, hay un aumento sustancial que exige una explicación clara y técnica.
  • Las entidades fiscalizadoras podrían requerir que Sedalib justifique la necesidad real del alquiler frente a una adquisición permanente.
  • Es clave verificar si los precios de mercado fueron tomados en cuenta y si hubo competencia suficiente antes de adjudicar directamente.

Este caso pone la lupa nuevamente en Sedalib, empresa de servicio público, y en su capacidad para justificar sus decisiones frente al control ciudadano y normativo.