La obra, con un 69.67% de avance, busca proteger a más de 800 mil habitantes de siete distritos de Trujillo frente a activaciones de quebradas y desbordes del río Moche.

La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) presentó los avances del Proyecto Quebradas San Idelfonso y San Carlos, destinado a reducir el impacto de las activaciones de quebradas y desbordes en la provincia de Trujillo. La iniciativa beneficiará a más de 800 mil habitantes de los distritos de Trujillo, El Porvenir, Alto Trujillo, Víctor Larco Herrera, Florencia de Mora, Moche y Laredo.
Durante una visita técnica encabezada por el jefe de la ANIN, Hernán Yaipén Aréstegui, junto al congresista Diego Bazán y los alcaldes distritales de Moche, Roberto Chávez, y Laredo, Sergio Vílchez, se inspeccionaron los puntos críticos de la obra con el fin de reforzar acciones preventivas.
Actualmente, el proyecto registra un avance físico de 69.67% y contempla la construcción de 61 diques: 35 en la quebrada San Idelfonso y 26 en la quebrada San Carlos, cuyo objetivo es disminuir la velocidad del caudal y retener sedimentos.
En la quebrada Galindo, donde existen restos arqueológicos, se han instalado cinco mallas dinámicas como solución alternativa. Asimismo, se ejecuta un túnel de derivación de 1.5 km para desviar las aguas de la quebrada San Idelfonso hacia San Carlos, complementado con 12.85 km de canales de conducción en Laredo y Galindo, que desembocan en el río Moche. También se han construido 17.2 km de defensas ribereñas a lo largo del río, para reforzar la protección frente a crecidas extraordinarias.
El jefe de la ANIN destacó que el trabajo se realiza de manera coordinada con el Ejecutivo para garantizar los recursos que permitan culminar la obra. “Esta visita junto a las autoridades locales permite reforzar el trabajo articulado y acelerar las labores de prevención en beneficio de los liberteños”, señaló.
Este proyecto forma parte de la política nacional de cierre de brechas en infraestructura impulsada por el gobierno central, con el objetivo de proteger a la población y reducir los riesgos frente a fenómenos naturales.