Cirujano plástico Walter Zegarra advierte que miles de niños requieren atención integral que actualmente no se brinda en la región.

Ante la alta incidencia de nacimientos de niños y niñas con labio y paladar fisurado en el norte del país, el cirujano plástico Walter Zegarra Carranza instó a las autoridades a reactivar el Instituto Especializado PROLAPAR, cerrado desde la pandemia del COVID-19. Esta institución fue creada en 1994 para ofrecer atención médica integral a personas con esta malformación congénita.
Zegarra señaló que, en promedio, uno de cada 700 nacimientos en el Perú presenta este tipo de fisura, cifra que se mantiene en la región La Libertad. Sin embargo, la falta de un centro especializado obliga a referir a los pacientes a Lima, generando sobrecostos y dificultando el tratamiento oportuno.
El médico, quien ha operado a más de 11,250 personas con esta condición en Trujillo y otras ciudades del país, explicó que los avances médicos actuales permiten detectar esta malformación durante el embarazo. Esto facilita no solo la preparación médica, sino también el acompañamiento psicológico a las familias desde antes del nacimiento del menor.
PROLAPAR funcionó durante años con el respaldo de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), que incluso asignó un terreno en la urbanización San Vicente y un fondo mensual para su mantenimiento. No obstante, la pandemia interrumpió sus actividades y parte del equipamiento fue transferido a otros centros de salud.
Actualmente, se espera que el local sea liberado y vuelva a manos de la MPT, lo que permitiría su reapertura. Zegarra pidió una decisión favorable del alcalde Mario Reyna y del concejo municipal para concretar este relanzamiento. El Instituto contaba con servicios integrales que incluían cirugía plástica, odontología, nutrición y apoyo psicológico.
Mientras tanto, la Clínica Zegarra y la Fundación Margarita —una organización sin fines de lucro presidida por el propio médico— continúan atendiendo a pacientes de escasos recursos, cubriendo los costos de cirugías y seguimiento integral.
El caso más reciente atendido fue el de la bebé Alexia, de cinco meses, procedente del caserío Llaguén, distrito de Sinsicap (Otuzco), quien fue operada del labio fisurado el pasado 14 de mayo y será intervenida del paladar en tres meses. Además, Zegarra atendió esta semana a un recién nacido de siete días que también será operado próximamente.
El especialista y su equipo multidisciplinario reafirman su compromiso con mejorar la calidad de vida de los niños afectados, ayudándolos a desarrollarse con normalidad y autoestima.