Congreso no alcanza los votos suficientes para la reeleción inmediata de alcaldes y gobernadores.

El Pleno aprobó que la ciudadanía decida en consulta popular (referéndum) si se elimina o mantiene la prohibición de reelección inmediata para autoridades regionales y municipales. La medida aún debe pasar por una segunda votación en legislatura siguiente.

El Congreso de la República dio un primer paso para que la ciudadanía decida si los alcaldes y gobernadores regionales podrán postular nuevamente al cargo de manera inmediata. El Pleno aprobó este jueves la convocatoria a un referéndum nacional para definir la modificación constitucional que actualmente prohíbe su reelección consecutiva.

Con 66 votos a favor, 41 en contra y 6 abstenciones, se aprobó en primera votación la propuesta de reforma del artículo 191° y 194° de la Constitución. Esta reforma plantea suprimir el impedimento de reelección inmediata de autoridades regionales y municipales. Según la normativa, para que este tipo de cambios se hagan efectivos mediante referéndum, es necesario que el proyecto sea aprobado en dos legislaturas ordinarias consecutivas.

La iniciativa fue promovida por la Comisión de Constitución y Reglamento, y contempla que sea la población la que tenga la última palabra mediante consulta popular. Esto podría abrir la puerta a que actuales gobernadores y alcaldes postulen en las próximas elecciones sin tener que esperar un período electoral fuera del cargo, como establece actualmente la Constitución.

En el debate, los parlamentarios que apoyaron la medida argumentaron que la reelección inmediata permitiría continuar con proyectos y gestiones que se ven interrumpidas cada cuatro años. En contraste, quienes se opusieron señalaron que podría consolidar el poder de autoridades cuestionadas y debilitar la alternancia política.

El dictamen precisa que la pregunta del referéndum será: “¿Aprueba la reforma constitucional que permite la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores regionales?”. La consulta deberá organizarse luego de la aprobación definitiva en la segunda votación, que deberá darse en la próxima legislatura.

Por ahora, el tema queda pendiente de resolución final y se suma a los debates sobre la reforma política que el Congreso viene impulsando desde hace varios años.