Trujillo tendría alrededor de 10 organizaciones criminales, advierte exviceministro del Interior

El criminólogo y exviceministro de Seguridad Pública Julio Corcuera sostuvo que el crimen organizado en Trujillo no se limitaría a Los Pulpos y La Jauría y alertó sobre posibles actividades de lavado de activos.

La provincia de Trujillo tendría presencia de alrededor de 10 organizaciones criminales, según advirtió el criminólogo y exviceministro de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, Julio Corcuera. El especialista sostuvo que el escenario delictivo en la ciudad va mucho más allá de las organizaciones conocidas como Los Pulpos y La Jauría.

La advertencia fue formulada durante una entrevista con RPP Noticias y recogida por Infobae, en medio de la preocupación generada por el reciente secuestro del empresario Jens Lara, ocurrido en Trujillo, que terminó con el asesinato de cuatro de sus acompañantes.

“Tranquilamente, en la provincia de Trujillo usted puede identificar diez organizaciones criminales”, afirmó Corcuera, quien señaló que la presencia de estos grupos puede advertirse a través de distintas expresiones visibles en la ciudad.

El dinero detrás del crimen organizado

Uno de los aspectos que llamó la atención del especialista fue el posible movimiento de dinero asociado a estas estructuras criminales.

Corcuera sostuvo que existirían negocios prósperos cuya capacidad económica, a su juicio, no siempre tendría una explicación evidente, además de personas que habrían adquirido importantes recursos en poco tiempo. Planteó que estos indicios deberían ser investigados para determinar si existe lavado de activos o utilización de empresas de fachada.

Para el exviceministro, golpear las finanzas de las organizaciones criminales resulta fundamental. Explicó que detener a integrantes de una banda no necesariamente desarticula su estructura, debido a que estas pueden reemplazar a sus miembros, adquirir nuevas armas y contratar a otras personas para ejecutar delitos.

Por ello, consideró necesario seguir el dinero, congelar activos e investigar las empresas que podrían estar siendo utilizadas para introducir recursos ilícitos en la economía formal.

Cuestionamientos por el caso Jens Lara

El caso del empresario Jens Lara también fue abordado por Corcuera, quien cuestionó algunos aspectos de la versión difundida sobre la detención de cuatro jóvenes presuntamente vinculados con el secuestro.

El especialista señaló que la versión oficial habría cambiado respecto al nivel de participación que tuvieron los intervenidos. Según explicó, inicialmente se informó que participaron en el ataque y secuestro, mientras que posteriormente se indicó que habían intervenido en el secuestro, sin precisar si fueron quienes interceptaron directamente al empresario.

Corcuera planteó que los detenidos pudieron haber cumplido funciones logísticas, de enlace o recepción de llamadas dentro de la operación criminal. También consideró que las organizaciones podrían contratar personas para ejecutar acciones específicas.

El fiscal superior de Crimen Organizado, Jorge Chávez Cotrina, ha señalado que se debe esperar el resultado de las pruebas científicas antes de establecer responsabilidades, una cautela que Corcuera consideró relevante frente a las versiones difundidas.

¿El crimen está superando al Estado?

El exviceministro recordó además diversos episodios registrados en Trujillo, entre ellos ataques con explosivos contra la sede del Ministerio Público y casos en los que delincuentes habrían utilizado indumentaria o apariencia policial para cometer delitos.

A partir de estos hechos, Corcuera sostuvo que el crimen organizado parece haber ganado capacidad operativa y consideró que las versiones contradictorias de las autoridades generan una “sensación de caos o de desorden”.

Incluso comparó el escenario peruano con el que atravesó México durante la década de 2000, una referencia que, según reconoció, anteriormente había evitado realizar.

La advertencia deja una pregunta de fondo para Trujillo: si efectivamente existen múltiples organizaciones operando en la provincia, capturar a uno de sus principales líderes podría ser solo una parte del problema y no la solución completa al avance del crimen organizado.