El convenio entre Sedalib y representantes del bosque permitirá implementar un proyecto ambiental clave para asegurar la recarga hídrica, la calidad del agua y el control de la erosión en beneficio de Gran Chimú y Ascope.
Con el objetivo de conservar uno de los ecosistemas más importantes del norte del país, Sedalib firmó un acuerdo de conservación con los representantes del Bosque Cachil, ubicado en la cabecera de cuenca del río Chicama, en La Libertad. Este bosque es considerado una infraestructura verde natural fundamental por su función en la regulación hídrica, la calidad del agua y el control de la erosión del suelo.
El acuerdo permitirá implementar el proyecto «Recuperación de los servicios ecosistémicos de regulación hídrica, calidad química del agua y control de erosión de suelos en la cuenca Chicama (Bosque Cachil)», una iniciativa que busca asegurar la sostenibilidad de los servicios de agua potable y saneamiento que abastecen a las provincias de Gran Chimú y Ascope.
Durante la presentación, el gerente general de Sedalib, Víctor Gutiérrez Muñoz, destacó que esta firma se da en el marco de las inversiones ambientales que ejecuta la empresa. A través del convenio, Sedalib, en calidad de retribuyente, podrá llevar a cabo acciones de conservación de ecosistemas hídricos, en coordinación con los administradores del bosque: Marco Antonio Corcuera García y Julio Corcuera García, quienes participan como contribuyentes del proyecto.
El trabajo será desarrollado en conjunto con entidades clave como SUNASS, la Gerencia Regional del Ambiente, universidades públicas y privadas, colegios profesionales, el Proyecto Especial Chavimochic y la Junta de Regantes, buscando mejorar la recarga hídrica y garantizar el acceso sostenible al agua para miles de usuarios.
Este esfuerzo conjunto no solo asegura la protección del Bosque Cachil como refugio de especies endémicas en peligro de extinción, sino que también fortalece la resiliencia ambiental de la región frente al cambio climático y promueve un manejo responsable de los recursos hídricos.
El gerente de Sedalib añadió que los beneficios de este proyecto no se limitarán al ámbito ecológico, sino que también impactarán positivamente en la calidad de vida de las comunidades locales, al garantizar el abastecimiento hídrico a futuro. Con este paso, La Libertad avanza hacia un modelo de gestión sostenible de su patrimonio natural, integrando a actores públicos, privados y sociales en la conservación de sus recursos.