Extorsiones y demandas vecinales paralizan avances en la Autopista del Sol entre Pacanga y Guadalupe

Trabajadores fueron blanco de un nuevo atentado armado mientras continúan los reclamos de obras complementarias por parte de comunidades locales. El MTC evalúa alternativas para evitar más retrasos.

El tramo Trujillo–Sullana de la Autopista del Sol vuelve a enfrentar serias dificultades. En las últimas semanas se han registrado nuevos actos de extorsión, así como la paralización de obras por reclamos vecinales en el subtramo Evitamiento Guadalupe, en la región La Libertad. Estas situaciones ponen en riesgo la continuidad del proyecto, considerado de vital importancia para la conectividad y el desarrollo vial del norte del país.

Uno de los hechos más graves ocurrió recientemente a la altura del cruce con el camino vecinal al centro poblado Kenve, entre Guadalupe y Pueblo Nuevo, donde el trabajador Johan Gallardo Rodríguez fue herido de bala por un presunto sicario mientras cumplía funciones en la obra. Según reportes, recibió dos impactos (en omóplato y brazo) de un total de cinco disparos, en un ataque vinculado a extorsionadores que exigen pagos para no atentar contra el personal.

Desde el año pasado, más de mil trabajadores han recibido amenazas en distintos frentes de trabajo de la autopista. La empresa encargada del proyecto ya ha informado de estos hechos al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional, solicitando medidas urgentes de seguridad. En ese sentido, se reitera la necesidad de reforzar el patrullaje e implementar acciones de inteligencia policial, incluso con apoyo militar, para neutralizar a los responsables.

Reclamos por obras adicionales

Además de los hechos de inseguridad, el proyecto enfrenta reclamos por parte de la población local, que exige la inclusión de obras complementarias no contempladas en el diseño original de 1995. Entre las demandas figuran giros, retornos, pasos a desnivel, puentes peatonales y cruces para redes de agua y desagüe.

Los pobladores bloquearon parte de la vía en construcción, lo que ha paralizado los trabajos en tramos clave como Pacanga–Guadalupe. Solo se mantiene actividad en el Puente Avispero (km 729+300), donde se construye una estructura de 32 metros de largo con capacidad de carga de 50 toneladas.

Entre los sectores que exigen atención se encuentran los asentamientos humanos Kawachi, San Juan de Dios, Nuevo Jerusalén, 1 de Mayo, Monte Seco y Cerro Colorado. La mayoría solicita infraestructura que les permita conectarse con la autopista, ya que la elevación del terraplén y las barreras de concreto dificultan el paso peatonal y vehicular local.

El MTC ha respondido que evaluará las solicitudes de la población, dentro de los límites que establecen las normas técnicas de diseño y seguridad vial. Asimismo, se ha exhortado a los municipios distritales a habilitar vías auxiliares para el tránsito local, ya que no es viable implementar rompemuelles en una autopista de alta velocidad (90 km/h).

Las autoridades buscan llegar a consensos para reanudar los trabajos lo antes posible y así evitar más retrasos en la ejecución de este corredor vial fundamental para la región norte del país.